domingo, 20 de octubre de 2013

Capítulo Provincial en México

Todos los frailes de votos solemnes de la Neo-Provincia de México nos reuniremos del 21 al 25 de Octubre del 2013 en Cuautitlán Izcalli, para llevar a cabo el Primer Capítulo Provincial. Para la Orden y para los hermanos todos de esta Provincia es tiempo de Gracia, tiempo de reflexión, análisis todo en un clima de oración y fraternidad. En él nos reuniremos los 43 frailes profesos solemnes para evaluar nuestro caminar en nuestras tierras mexicanas a 36 años de haber llegado los primero Frailes Conventuales a nuestro país.

Pedimos sus oraciones para que el Señor nos ayude a descubrir como a San Francisco ¿Qué es lo que quiere de nosotros? Nuestro Papa Francisco nos va dando pautas y un claro ejemplo para ir descubriendo por donde debe caminar nuestra Iglesia de hoy. Hoy más que nunca tenemos nosotros los Hijos de San Francisco este compromiso de seguir trabajando por la construcción del Reino, sobre todo con nuestros hermanos más pobres, con lo más alejados; tenemos que testimoniar como Francisco, con nuestra vida, nuestra adhesión a Cristo Pobre Obediente y Casto.
Recordemos algunas de las palabras del Papa Francisco en la Basílica de Asís el pasado 4 de Octubre:  "Francisco, hijo de un rico comerciante de Asís. El encuentro con Jesús lo llevó a despojarse de una vida cómoda y superficial, para abrazar «la señora pobreza» y vivir como verdadero hijo del Padre que está en los cielos. Esta elección de san Francisco representaba un modo radical de imitar a Cristo, de revestirse de Aquel que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cf. 2Co 8,9). El amor a los pobres y la imitación de Cristo pobre son dos elementos unidos de modo inseparable en la vida de Francisco, las dos caras de la misma moneda."
Pidamos pues hermanos todos que compartimos un mismo carisma para que el mensaje de San Francisco sea hoy no un sentimiento almibarado, como lo ha dicho el Papa, pues ese Francisco no existe, hoy necesitamos más que nunca hacer vivo el Evangelio en nuestras sociedades, en nuestras familias, en nuestras comunidades.